Antes de usar la calculadora, te conviene entender estos conceptos básicos que afectan a tu sueldo neto.
IVA para autónomos: qué es y cómo funciona
El IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) es un impuesto indirecto que el autónomo cobra a sus clientes y luego ingresa a Hacienda trimestralmente a través del modelo 303. El tipo general es del 21%, aunque existen tipos reducidos del 10% y 4%. Es crucial entender que el IVA cobrado no es ingreso tuyo: es dinero que recaudas para Hacienda. Puedes deducir el IVA soportado en tus gastos profesionales.
IRPF: la retención que adelantas a Hacienda
La retención de IRPF es un pago anticipado del Impuesto sobre la Renta. Cuando facturas a empresas, tu cliente retiene un porcentaje (normalmente el 15%) y lo ingresa directamente a Hacienda. Los nuevos autónomos durante los 3 primeros años pueden aplicar una retención reducida del 7%. Estas retenciones se descuentan después en tu declaración de la Renta anual.
Cuota de autónomo en 2026
Desde 2023, la cuota de autónomo se calcula según rendimientos netos reales. En 2026 la cuota mínima ronda los 230 EUR/mes. Los nuevos autónomos pueden acceder a la tarifa plana de 80 EUR/mes durante el primer año (ampliable si los ingresos no superan el SMI). Es un coste fijo mensual que reduce directamente tu beneficio neto.
Gastos deducibles: reduce tu base imponible
Como autónomo puedes deducir los gastos necesarios para tu actividad: software, material de oficina, subcontrataciones, formación, cuotas de coworking, teléfono e internet (porcentaje profesional), dietas con límites legales, y la propia cuota de autónomo. Una buena gestión de los gastos deducibles puede suponer un ahorro fiscal significativo en tu declaración trimestral.